Un cordaje roto permite seguir jugando en la regla general del tenis; no concede una pausa extra para la raqueta
Las reglas 4 y 29 de la edición 2026 responden a dos preguntas diferentes: continuar con las cuerdas rotas y disponer de tiempo adicional para solucionar un desperfecto.

Una cuerda que se rompe no convierte automáticamente la raqueta en un objeto con el que esté prohibido disputar el siguiente punto. El caso 4 de la regla 4 del tenis de 2026 permite continuar con ella, salvo que los organizadores del evento lo prohíban específicamente. Esa salvedad obliga a consultar también las condiciones de la competición que se está siguiendo.
La cuestión del tiempo se resuelve en otro lugar. La regla 29b contempla tiempo adicional razonable para solucionar, por causas ajenas al jugador, determinados desperfectos de ropa, calzado o equipo necesario, pero excluye expresamente la raqueta. No es correcto trasladar esa excepción de equipamiento a una espera extraordinaria para cambiar un cordaje.
Imaginemos una secuencia sin partido real: termina un punto y el jugador descubre una cuerda rota. Una pregunta es si puede empezar el siguiente punto con ese material; otra, cuánto tiempo tiene para prepararse. Contestar que la regla general permite seguir no acredita que el organizador haya adoptado la misma condición, ni concede por sí solo minutos adicionales.
Si se comenta una grabación, resulta más útil conservar el aviso del jugador, el momento del cambio y la norma del evento que limitarse a una imagen de la raqueta. Un gesto de protesta no permite deducir que se autorizó una pausa, y una raqueta dañada en la fotografía no demuestra qué condición particular regía.
Esta lectura conjunta ayuda a preparar material y a interpretar una incidencia sin inventar un arbitraje. No se ha ensayado una raqueta ni revisado una jugada de un encuentro concreto. La ilustración no acredita la tensión, seguridad o aptitud del cordaje para una competición.