FIBA 2026: una canasta propia accidental y una deliberada reciben decisiones distintas
El artículo 16 distingue la validez de la acción y su anotación en el acta. Un ejemplo ficticio permite separar el gesto en pista del jugador al que se asignan los puntos.

El reglamento FIBA de 2026, versión 1.1 y válido desde el 1 de octubre, separa dos situaciones que pueden parecer iguales en una imagen aislada: introducir accidentalmente el balón en la canasta propia y hacerlo deliberadamente. El artículo 16.2.2 concede dos puntos en el primer supuesto; el 16.2.3 establece una infracción y anula la canasta en el segundo.
En la acción accidental, la norma añade una regla de anotación: los dos puntos se registran como anotados por el capitán del equipo contrario que esté en pista. Esto permite entender por qué el acta puede asignar una canasta a alguien que no realizó el último contacto con el balón. Ver su nombre junto a los puntos no demuestra, por sí solo, que lanzara.
Imaginemos una escena didáctica, sin referencia a un partido real: un defensor intenta desviar el balón y termina introduciéndolo accidentalmente en su aro. Para explicar la decisión, primero se identifica que es su canasta y que el supuesto es accidental; después se separan el valor de la acción y su registro. Contar solo quién tocó el balón deja incompleta la explicación del acta.
Si la acción se produce deliberadamente, el reglamento indica que la canasta no cuenta. Un vídeo breve o un marcador no permiten a esta publicación determinar por sí solos la intención de una jugada concreta. La guía sirve para reconocer qué diferencia contempla la regla, sin emitir un dictamen arbitral sobre un encuentro. Tampoco traslada automáticamente estos artículos a competiciones que utilicen otro reglamento.