Tres segundos defensivos en la NBA: el marcaje al jugador con balón tiene una excepción
Estar dentro de la zona no basta para juzgar la infracción. La regla distingue defensa activa, control del balón y cambios de asignación.

Contar tres segundos viendo a un defensor dentro de la zona no basta para determinar una infracción NBA. La sección VII de la regla 10 exige atender a quién está defendiendo y al control del balón. El cómputo comienza cuando el ataque controla el balón en su pista delantera.
Para la defensa activa, la norma combina una distancia de un brazo respecto de un atacante con una posición defensiva. También suspende el cómputo en situaciones expresas, entre ellas el acto de tiro, la pérdida de control de equipo, la defensa activa o la salida completa del defensor de la zona descrita por la regla.
La excepción relevante afecta a quien defiende al jugador con balón: puede permanecer en la zona sin cumplir la distancia de un brazo. Si otro defensor pasa a marcar activamente a ese atacante, el primero debe defender activamente a un rival o salir. Una vez que el atacante pasa el balón, esa obligación vuelve a ser decisiva.
Como ejercicio para leer una repetición, conviene verla primero siguiendo el balón y después siguiendo al defensor. En una secuencia ficticia, el mismo jugador puede empezar defendiendo al poseedor, continuar en la misma posición tras un pase y acabar emparejado con otro atacante. Su ubicación apenas cambia, pero la pregunta reglamentaria sí. No se está resolviendo aquí una jugada real.
Una imagen fija tampoco revela cuándo empezó el control en pista delantera o si hubo una acción que suspendió el cómputo. Para discutir una decisión arbitral hace falta la secuencia completa y el reglamento de la competición. Esta explicación se limita al texto oficial NBA consultado; no traslada la regla a otras ligas ni informa de una infracción señalada en un partido.