En la NBA, los diez segundos del tiro libre empiezan con el control del balón
La Regla 9 exige ejecutar dentro de ese margen y que el balón entre o toque el aro. El tiempo y el resultado del lanzamiento se comprueban por separado.

La Regla 9 de la NBA establece que el lanzador debe intentar el tiro libre dentro de los diez segundos siguientes a controlar el balón, de manera que entre en la canasta o toque el aro. La entrega del balón por el árbitro pone en marcha la ejecución, pero el texto sitúa el cómputo en su control por el jugador.
Hay dos comprobaciones distintas. Un intento dentro del margen no satisface por sí solo la condición sobre el balón: si no entra ni alcanza el aro, existe el problema previsto en la norma. A la inversa, una canasta no permite ignorar el tiempo de preparación. No basta con mirar exclusivamente el reloj ni exclusivamente dónde acaba la pelota.
Para analizar un vídeo ficticio proponemos localizar primero el instante en que el jugador controla el balón y después el momento del intento. Un recorte que empieza con la rutina ya iniciada no demuestra cuánto duró completa. Contar botes tampoco sustituye a contar segundos: dos rutinas con el mismo número de botes pueden tener pausas de duración diferente.
La reposición tras una infracción depende, además, de si el intento debía dejar el balón en juego y de las posibles infracciones simultáneas. La propia regla separa esos supuestos; no puede resumirse toda falta en el tiro libre como balón automático para el otro equipo en cualquier momento. Esta guía se refiere al reglamento NBA publicado y no traslada ese margen a otras federaciones. La ilustración no muestra una infracción ni hemos cronometrado a un jugador real.