Penalti: mirar un solo pie adelantado no basta para juzgar la posición del portero
La regla 14 admite que parte de un pie esté tocando, alineada con o detrás de la línea en el golpeo. El instante observado importa.

Una imagen fija de un penalti puede mostrar un pie del portero adelantado y aun así no resolver si existe una infracción de posición. La regla 14 de IFAB exige que, cuando se golpea el balón, al menos parte de un pie toque la línea de meta, esté alineada con ella o quede detrás.
El requisito no dice que ambos pies deban permanecer pegados al suelo sobre la pintura en ese instante. La propia explicación oficial contempla el caso de un pie por delante y otro por detrás, sin infracción por esa disposición. Hay que examinar la condición completa, no un detalle aislado del cuerpo.
Para leer una repetición, conviene separar dos cuestiones: qué momento muestra y qué posición permite comprobar. Un fotograma posterior al golpeo no sustituye automáticamente al del contacto. Tampoco una perspectiva oblicua permite afirmar con precisión una distancia que la imagen no acredita.
Esto no significa que cualquier movimiento del guardameta esté permitido. La misma regla establece otras condiciones y distingue las consecuencias según la infracción y el resultado de la acción. Determinar una repetición, conceder un gol o valorar otra conducta exige aplicar el supuesto completo; esta guía se concentra en la posición de los pies.
El aprendizaje para seguir una retransmisión es formular una pregunta verificable: dónde estaba al menos parte de un pie cuando se golpeó el balón. No analizamos una jugada real, no certificamos una decisión arbitral y la ilustración no pretende demostrar una posición reglamentaria.